AQUI, GARDEL...! |
E L G A R D E L U N I V E R S A LPor ARTURO YEPEZ POTTIER El texto del artículo precedente, corresponde a un audiovisual del autor, del cual se le hicieron correcciones de forma y / o estilo solamente; y se le agregaron diez temas. El papel de Carlos Gardel en el tango está claro: es sin duda su más grande intérprete. Habrá algunos como E. Rivero, R. Goyeneche, Julio Sosa, Ángel Vargas, que han adoptado algo nuevo, pero no lo han superado. Gardel continúa siendo la vara de medir de todos los cantantes de tango. Sobre eso no hay discusiones, si hubiera algo que agregar yo diría que Gardel, es el caso sin precedentes de un vocalista de la década de los años 20 y 30 que hoy nos suena fresco, de actualidad. A. Magaldi, I. Corsini, y otros contemporáneos de Gardel quedaron “congelados” en el estilo meloso de la época. En Estados Unidos ocurre igual: contemporáneos de Gardel como Rudy Vallee, el Bing Crosby de los años 30, Russ Colombo, nos suenan añejos. Todos ellos fueron superados sucesivamente por Tony Martin, Perry Como, Frank Sinatra, Tony Bennet y otros. Lo mismo sucede en Francia con Tino Rossi y en Italia con Carlo Buti. La atemporalidad en la forma de cantar de Gardel es una de las principales explicaciones de su permanencia. Yo no vengo a hablar hoy de ESE Gardel, vengo a hablarles del OTRO, el que no esta tan claro. El que trascendió el tango, el de los estilos y aires criollos; el de las canciones en francés e italiano; el de los fados, shimmies, bambucos, y una decena de otros géneros musicales. El Gardel que fuera constantemente criticado en la Argentina por incursionar en todo lo que no fuera tango, no importando si esas interpretaciones fueran superiores o no a su producción tanguera. El Gardel del cual deseo hablarles es el Gardel compositor, muy a menudo eclipsado por su gigante estatura de intérprete. El Gardel de la búsqueda constante por la expresión musical que más se adaptara a su temperamento, fue hallado en la última etapa de su vida, y así conquistó a un inmenso público más allá de las fronteras de la Argentina. Se trata de un Gardel mucho mas complejo que el Gardel tanguero, y que considero es el que llega al máximo de calidad artística. De cara al siglo 21 considero que ya es hora de que pongamos a ese otro Gardel en foco. Hacer un ordenamiento y definición de lo mejor de su obra, y rescatarlo para futuras generaciones. No es tarea fácil “descubrir” a ese otro Gardel, precisamente por haber quedado tan estereotipado como cantante de tango. Tanto es así que para muchos “El Día Que Me Quieras” es un tango. Tampoco ayuda su obra discográfica tan heterogénea y llena de grabaciones de calidad deficiente. Mi “descubrimiento” fue un proceso paulatino, y basado en una experiencia muy personal. La primera vez que empecé a sospechar de este “otro Gardel”, fue a los 14 años de edad con la canción criolla “Cantar Eterno”, y luego unos años más tarde con la habanera “Por Tus Ojos Negros”. Pero claro está.... ¡Que sabía yo en aquella época!, quien podía atreverse entonces a tan siquiera insinuar que había otro Gardel que no fuera el del tango. Sencillamente lo guardé en el archivo de mi inconsciente. No fue sino hasta hace unos años mas tarde que confirmaría mis sospechas. A todos nos ha ocurrido que a veces “adoptamos” una melodía pegadiza, y se nos queda en la cabeza, y la seguimos cantando bajito, tarareando o silbando, y eso me pasó a mí con el estilo “La Mariposa”. La he tenido conmigo constantemente desde hace 20 años. Hace unos cinco años atrás en una de las tantas ocasiones en que ponía el disco de larga duración para escucharla noté algo que llamó la atención: la selección que continuaba era el tango “Mi Noche Triste”, ambas grabadas en la misma época. Presté un poco más de atención y noté que era como si tratara de dos cantantes diferentes. En el estilo “La Mariposa” notaba un Gardel cómodo, a sus anchas, y más que nada trasuntaba un gran sentimiento. Continué haciendo estas pruebas de comparación y notaba lo mismo: salvo muy honrosas excepciones, el Gardel clásico y atemporal se hacía más patente en géneros que no eran necesariamente tangos. Consulté con otros coleccionistas, y más importante aún, con no Gardelistas, y empezó a surgir un consenso, era como si descubriesen un Gardel más lírico, más creador, más libre, más internacional. Para entender mejor a ese otro Gardel debemos analizar su voz: Gardel era un barítono brillante con una voz que podía utilizar como un instrumento musical. Tenía la más amplia de las tesituras, lograba la nota más baja, pudiendo pasar de una a otra sin la más mínima dificultad, tenía además un instinto musical y un buen gusto natos. Poseía también una gran creatividad, le gustaba retrasarse, adelantarse, volver a retomar, alargar las notas, y hacer adornos. Era esencialmente un cantante melódico más que rítmico, la canción le otorgaba más libertad que el tango con su rígido “stacatto”. Por otro lado el timbre de su voz era cálido y tierno, lo cual se adapta mucho mejor a los temas de corte romántico, que a los tangos, especialmente aquellos de letra mediocre. De hecho, Gardel siempre decía que no había que cantar las letras “como un loro”, que había que sentirlas. Se podría entonces hacer el siguiente enunciado: “El sentimiento y la calidad de interpretación en la voz de Gardel están en relación directa a la calidad de la composición y especialmente de la letra”. Si a veces nos engaña es porque sencillamente era un gran profesional. Solo los que hemos escuchado a Gardel hasta la saturación podemos detectar esa diferencia, a veces imperceptible, que aflora en la interpretación de un tema pobre. La colaboración con Lepera va a producir un nuevo tipo de expresión musical, el proceso es gradual; “Me da pena confesarlo” (mediados de 1932) es todavía un tango tradicional, tanto en letra como en música. En “Melodía de Arrabal” (fines de 1932) ya se empieza a notar un cambio. Pero, a partir de “Cuesta Abajo” (1934) ya la letra es más introspectiva y profusa en imágenes poéticas. La música se enriquece de mayor melodía. “Cuesta Abajo” marca un final y un principio. Lo que viene después: “Soledad”, “Golondrinas”, “Volver”, “Sus Ojos se Cerraron”, y otros, no son tangos. Tanto en letra como en música se acercan más a la canción. Se trata de un género de vanguardia que se nutre del tango como fuente musical. Algo similar a lo que ocurriría décadas mas tarde cuando Astor Piazzola crea un nuevo género que él llama “Música Ciudadana Contemporánea”, cuya fuente es también tango. A este género de Gardel / Lepera se le a dado en llamar Tango / Canción, término con el cual me permito discrepar. Creo que es más correcto llamarlo “Canción / Tango”; posiblemente sea una de las primeras expresiones musicales de fusión. La “Canción / Tango” de Gardel / Lepera
La influencia que dejan Gardel-Lepera en el tango es marcada e impactante. Ante el éxito universal que tiene la obra de estos, los compositores argentinos empiezan reorientar sus miras, y así tenemos que a partir de “Nostalgias” en 1935, varios temas mas se popularizan internacionalmente; “Uno”, “Vida Mía “, “Cuartito Azul”, “Ninguna”, “En Esta Tarde Gris”, “Verdemar”, entre otros. No podría estar más en desacuerdo con los que dicen que Gardel murió a tiempo. Todo lo contrario, creo que el mundo perdió a un gran artista en el momento cumbre de su carrera. Para Gardel lo mejor estaba por venir. Y en lo que se refiere a Gardel - Lepera pienso que la desaparición del binomio le causó un mal irreparable al tango, con consecuencias a largo alcance, y que en gran medida fue causante de la declinación del tango a fines da la década del 50. Me explico: Creo que Gardel y Lepera habían logrado en sus últimos meses colaborar juntos, algo muy valioso que solo se consigue cuando ya hay una mancomunicación, un entendimiento creativo. Ya le habían agarrado la mano a lo que estaban haciendo. Ya estaban tomando fuerza, y recién despegando, ambos hubieran seguido escribiendo composiciones cada vez más bellas. Creo que iban en rumbo de hacer las cosas más reflexivas, surrealistas y poéticas. Definitivamente ellos eran la vanguardia indiscutible del tango. En todas las expresiones del arte las generaciones creativas de avanzada, pasan la antorcha a las siguientes, para una transición ordenada. El binomio con su desaparición crea un lamentable vacío. En la década del 60 se produce una revolución musical a nivel mundial. Por primera vez los jóvenes no miran hacia atrás. Rompen cadenas y crean su propia ruta musical, otros países si logran interpretar el sentir de los jóvenes. El tango no logra conquistar a la juventud y pierde una magnifica oportunidad de perpetuarse. Noten ustedes que a mediados de los años 60 lo que canta Julio Sosa es “Mano a Mano” ¿que joven de aquella generación romántica, innovadora, anti machista puede identificarse con “Rechiflao en mi tristeza hoy te evoco y veo has sido en mi pobre vida paria solo una buena mujer, tu presencia de bacana puso calor en nido”... etc., etc.., ¡un anacronismo total! Cuando viene “Balada Para Un Loco” en 1969, ya es tarde y es poco. Ya toda una generación de jóvenes se ha volcado a otros ritmos con los que se identifica mejor. En su libro “Vida de Carlos Gardel”, Francisco García Giménez teoriza que el motivo por el cual Gardel compone temas musicales tan variados como: Habaneras, Rumbas, Jotas, etc, es para ganar mercados en los diferentes países donde se exhiben sus películas. No coincido con esta opinión porque Gardel en ese momento no necesita de ninguna estrategia comercial. ÉL es el artista latinoamericano de mayor fama. Simplemente es el Gardel compositor que da rienda suelta a toda su creatividad proyectándose hacia el mundo entero. Siempre he pensado que el tango tiene tres grandes figuras: Discepolo, Gardel y Piazzola. El primero trascendió localmente, los dos últimos fueron visionarios creativos que trascendieron hacia adentro, hacia afuera, y hacia el futuro.Toda esa discusión de si lo de Piazzola es tango o no, o las declaraciones de Borges de que “a Gardel no le gustaba el tango” son argumentos estériles, inocuos, e injustos. Gardel jamás le dio la espalda al tango, al contrario, lo enriqueció. A pesar de eso todavía existen aquellos que con un criterio estrecho y chauvinista se empeñan en encasillar a Gardel como solo un cantor de tangos, y le niegan que fué mucho más que eso: un intérprete del cancionero universal, un “chansonnier” exquisito de una fuerza interpretativa con la cual podía emocionar aun a aquellos que no entendieran su idioma. Ya es hora de soltarlo a Gardel. Dejarlo en libertad, Gardel es patrimonio universal, se puede hacer patria de adentro mirando hacia adentro, pero también se puede hacer patria mirando de adentro hacia afuera. No en vano a Gardel se le considera en el exterior “El mejor embajador que ha tenido la Argentina”. ( Continua en la 2º Parte) EL GARDEL UNIVERSAL 2º Parte Se planteó una vez si Gardel pasaría el siglo XXI, yo creo que si. Pero para que esto suceda hay que hacer un ordenamiento de su obra, pasándola por un tamiz para salvar todo aquello suyo que es atemporal, debemos acometer esta tarea sin miedo, con valentía sin pensar que estamos cometiendo un sacrilegio. Al contrario, yo creo que el mismo Gardel lo agradecería, un artista exquisito que se vio obligado a grabar mucha mediocridad. Hay que recordar que Gardel es el único vocalista que quedo atrapado en dos periodos de grabación de la época: el acústico y el eléctrico, por ejemplo: Caruso grabó todo en acústico, Al Jolson grabó apenas 6 años en acústico y 22 en eléctrico. Gardel grabó 14 años en acústico y solo 9 en eléctrico. Hay otro argumento para acometer este emprendimiento. Si revisamos la lista de los artistas que murieron jóvenes como Modigliani, Mozart, y otros, todos nos dejaron el legado de una obra ya madura. Gardel quizá sea uno de los pocos artistas que muere cuando su mejor obra estaba comenzando a madurar. Yo creo que se impone esta revisión porque este Gardel universal ha estado ahí todo el tiempo a la espera de que lo redescubrieramos. El mismo nos dejó todas las claves para que procediéramos, y las claves son la inmensa cantidad y variedad de géneros que no son tango que grabó. Mas que nada pienso que esta búsqueda del Gardel Universal es importante, porque es una forma de despertar la integridad y personalidad del artista, ya que este es el Gardel que el mismo eligió ser. El Gardel que se encontró a si mismo. Animado por este propósito me di a la tarea de hacer una selección de lo mejor grabado por Gardel. Los criterios a utilizarse fueron varios, entre ellos, la calidad de la interpretación, fraseo, sentimiento, manejo de graves y agudos, creatividad, etc. En especial se puso énfasis en no dejarse influenciar por un tema de melodía pegajosa, una canción favorita de uno mismo, u otra de mucha popularidad. Procedí luego a escuchar el total de las grabaciones de Gardel. Cerca de 980, incluyendo las grabaciones de prueba: es decir TODO. Luego, cerca de un año de escuchar toda la producción discográfica Gardeliana hice una selección de 119 grabaciones. Como esto no puede ser tarea de un solo coleccionista, invité a otros colegas a hacer lo mismo. En total participaron 12, de diferentes países. La selección final llegó a 149. Es decir, estos coleccionistas coincidieron con mi selección original, pero agregando 30 temas adicionales. Luego de eso, me di a la tarea de elegir las grabaciones que yo consideraba más representativas del artista, las que mejor definen sus tres principales etapas. Seleccioné 16 ellas son: (se agregaron 10 temas) De su etapa acústica
De su primera etapa eléctrica:
De su período 1930-1932 seleccioné:
De su período en colaboración con Lepera:
Definitivamente Existe un GARDEL UNIVERSAL. Es el que hallamos en esta selección. Creo además que en esta selección está la explicación de la permanencia de Gardel. Sino de que modo se explica que el artista haya, no solo sobrevivido, sino seguido en forma ascendente a pesar de todas las épocas flojas del tango. He aquí también la explicación por que Gardel gusta a los que no necesariamente gustan del tango, y de su extraordinario arraigo en el extranjero. Finalmente creo que en este Gardel universal es que podemos hallar la explicación al “Fenómeno Gardeliano”. Por que una persona como mi padre que había sido siempre indiferente a Gardel, en el ocaso de su vida, organizara el primer simposio Gardeliano justamente para que intelectuales y estudiosos de Gardel analizaran “El fenómeno de Gardel y su permanencia”. Dicha iniciativa fue recogida luego en Cuba donde se organizaron dos simposios; en México, y en Barcelona. También se está hablando de otro para llevarse a cabo en Puerto Rico en 1995. Para concluir, hay otro motivo muy poderoso para hacer este ordenamiento de la obra Gardeliana. Las nuevas generaciones pertenecen a un mundo de alta tecnología, fidelidad de sonido, color, etc..., que a medida que pasa el tiempo se van alejando, irremediablemente, más y más de la época de Gardel. Actualicemos a Gardel para estas generaciones, démosle un mapa para que lo entiendan mejor. Algo así como ofrecerles un software compatible al sistema de ellos, y que luego ellos decidan. Sería una verdadera lástima que estas generaciones se perdieran de disfrutar a este gran artista del cual se puede aprender mucho como profesional y como ser humano. ARTURO YEPEZ POTTIER El texto del artículo precedente, corresponde a un audiovisual del autor, del cual se le hicieron correcciones de forma y / o estilo solamente; y se le agregaron diez temas. |